Anegadas entre las ramas achicharradas chicharras
cantan y cantan,
aferrándose
a la vida...
He visto el otoño
con el chirrido
de una chicharra rezagada
en el tiempo,
sin la esperanza
de volver a cantar
nunca jamás,
¡Cuántas chicharras anegadas...
en los espacios del silencio
y la soledad..!
Pobre chicharras!
Nunca serán oída
por más que canten
en la vecindad
hay demasiados sordos
para el dolor sincero
y para el verdadero canto
de solidaridad...
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